Obliga la ONU a los gobiernos frenar emergencia climática
- “Los estados tienen la obligación de respetar y garantizar el disfrute efectivo de los derechos humanos adoptando las medidas necesarias para proteger el sistema climático”, señala el Tribunal Internacional de Justicia, en una opinión que no es vinculante pero que establecerá las bases legales respecto a la emergencia climática
- — “Vivimos en estado de emergencia”: las islas del Pacífico claman por la justicia climática ante los jueces de La Haya
(AGENCIAS).- La lucha contra la emergencia climática ha logrado una victoria este miércoles en La Haya. El Tribunal Internacional de Justicia (CIJ, por sus siglas en inglés) ha establecido la protección del medio ambiente como una “condición previa” de los gobiernos para cumplir con los derechos humanos. La opinión de los jueces del tribunal de la ONU, que no es vinculante aunque tiene importancia política, es que los estados que forman parte del organismo multilateral tienen obligaciones vinculantes respecto a la lucha contra el cambio climático.
“Los tratados sobre cambio climático establecen obligaciones vinculantes para que los estados parte garanticen la protección del sistema climático y otras partes del medio ambiente frente a las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero”, señala la opinión consultiva del tribunal, que ha celebrado en los últimos meses la que es hasta ahora la mayor causa por la justicia climática.
“Los estados tienen la obligación, en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, de respetar y garantizar el disfrute efectivo de los derechos humanos adoptando las medidas necesarias para proteger el sistema climático y otras partes del medio ambiente”, agrega la opinión, que ha leído este miércoles el juez presidente, Iwasawa Yuji, en una sesión que se ha prolongado durante algo más de dos horas.
La ONU decidió pedir por unanimidad al tribunal que emitiera una opinión sobre las obligaciones de los Estados con respecto al cambio climático a raíz de una petición impulsada por el movimiento estudiantil de las islas del Pacífico, que lanzaron una campaña para convencer a los gobiernos del Foro de las Islas del Pacífico para que llevaran la destrucción que están sufriendo hasta el Tribunal Internacional de Justicia.
